Nunca tenemos tiempo, siempre hay mil cosas por hacer, no paramos, de aquí para allá.
Eso en si mismo no es malo, a mi me gusta estar activo. Si bien hacen falta momentos de relax para descansar o para reflexionar, creo la mayor parte del tiempo necesitamos estar activos para sentirnos bien con nosotros mismos.
El problema es que siempre nos falta tiempo para las cosas importantes, lo que realmente nos llena y hace que la vida tenga sentido. Me refiero, por ejemplo, a dar y recibir cariño de nuestra familia, amigos, pareja, o a desrrollarnos personalmente haciendo cosas distintas (investigar) para encontrar nuestro propio sitio en la vida. Esto puede ser arriesgado, más bien es eso lo nos dicen, pero el que no se arriesga no gana.
Tenemos la opción de ser una copia prefabricada del resto de la sociedad “modelo” o por contra crear nuestro propio yo. Para mi ser una de estas copias es básicamente significa que el trabajo supone el 60% de nuestra vida (notar que teoricamente deberia ser el 36%) y el resto se dedica a intentar seguir los cánones que nos marcan como puede ser encontrar un pareja para formar una familia, asentarse un un lugar determinado, casi siempre impuesto por las circunstancias, y esperar a que el tiempo pase.
No se trata de ser un rebelde sin causa un antisistema o algo de eso, sino de buscar nuestro propio camino al margen de lo que parece seguro, apropiado o correcto. Se trata de utilizar nuestra capacidad intelectual para aumentar nuestra felicidad. Dado que no somos perfectos puede que nos equivoquemos en algunos casos pero el mayor error es no intentarlo.
Por favor marca tu propio camino.
Dejadme que os pase estos versos que resumen de una forma mucho más bonita lo quiero decir más o menos:
Si acaso tú no ves
Mas allá de tu nariz
Y no oyes a una flor reír
Si no puedes hablar
Sin tener que oír tu voz
Utilizando el corazón
Amigo Sancho escúchame,
No todo tiene aquí un porqué
Un camino lo hacen los pies
Hay un mundo por descubrir
Y una vida que arrancar
De brazos del guión final